Internet de las Cosas (IoT) en la Industria 4.0

Internet de las Cosas (IoT o “Internet of Things”, en inglés) es un concepto que hace referencia a la interconexión de dispositivos a través de Internet, como los ordenadores o los teléfonos móviles, pero también electrodomésticos, automóviles o aparatos sanitarios. Los objetos conectados son cada vez más numerosos y variados.

En el año 2020 -según la estimación de Business Insider- habrá 24 millones de dispositivos IoT en el mundo; de media, 4 por persona.

Internet de las Cosas

Estimación. Fuente: BI Intelligence.

Para el año 2025 se ha previsto una inversión de 6.000 millones de dólares en desarrollo, producción de hardware, integración de sistemas, archivo de datos, seguridad y conectividad, que supondrá una facturación de 13 billones de dólares.

Dónde se aplica el Internet de las Cosas

Los tres ámbitos con mayor presencia del Internet de las Cosas son el familiar, la administración pública y la empresa.

El gráfico situado a continuación recoge las principales áreas en las que se aplica el Internet de las Cosas a día de hoy, en base a su popularidad (búsquedas realizadas y presencia en redes sociales). Los preferidos son los dispositivos para el hogar, como el frigorífico inteligente o la iluminación interconectada. A continuación se posicionan los wearables: monitores de actividad física y relojes y gafas inteligentes.

 

Campos de aplicación del Internet de las Cosas

Campos de aplicación del Internet de las Cosas. Fuente: IoT Analytics.

Seguridad y privacidad en el ámbito IoT

El mayor obstáculo para el crecimiento del mercado del Internet de las Cosas es la extendida preocupación en torno a la seguridad y la privacidad. Los dispositivos interconectados a través de Internet son vulnerables a ataques informáticos. De hecho, la conocida como cybersecurity o seguridad informática es una prioridad para muchas empresas.

Las plataformas del Internet de las Cosas

Aunque los dispositivos IoT se comunican a través de protocolos de comunicación Internet, necesitan una plataforma IoT que sirva como puente entre los sensores de los dispositivos y las redes de datos. En la actualidad, las principales plataformas son:

Las empresas y el Internet de las Cosas

Y estas son las principales empresas en el ámbito del Internet de las Cosas, en base a un estudio de Business Insider:

HoneywellHitachiT-MobileComcast
GEAT&TCiscoIBM
AmazonSkyworksAppleSierra Wireless
GoogleIridium CommunicationsAmbarellaARM Holdings
Texas InstrumentsPTCFitbitORBCOMM
GarminBlackrockInvenSenseMicrosoft
Control4Silicon LaboratoriesCalAmpLogMeIn
InterDigitalRuckus WirelessLinear TechnologyRed Hat
Nimble StorageSilver Spring NetworksZebra TechnologiesArrow Electronics

El ecosistema del Internet de las Cosas

Los dispositivos IoT funcionan en un ecosistema que permite a las entidades interesadas conectarse y controlar dichos dispositivos. Cada una de las entidades emplea un dispositivo de control (“remote”) para enviar una orden o solicitar una cierta información a un dispositivo (“IoT device”) en el interior de una red (“network”). El dispositivo en cuestión sigue la orden y/o proporciona la información solicitada a través de la red. De esta manera, puede ser visualizada y analizada en el dispositivo de control. Los datos proporcionados por el dispositivo IoT se pueden guardar y analizar tanto en la nube como en el dispositivo de control y en el propio dispositivo IoT.
Entorno del Internet de las Cosas

Entorno del Internet de las Cosas. Fuente: BI Intelligence.

En el siguiente gráfico -realizado por Blue App- se pueden apreciar los diferentes protocolos de comunicación presentes en un ecosistema propio del Internet de las Cosas, que se seleccionan ad hoc en base al tipo de aplicación y a las condiciones ambientales.
Protocolos de comunicación del Internet de las Cosas

Protocolos de comunicación del Internet de las Cosas. Fuente: Blue App.

Los sensores necesarios para el IoT

Los sensores son un elemento clave en el ámbito del Internet de las Cosas. Los dispositivos, equipados con sensores cada vez más sofisticados, se convierten en una extensión de nuestros cinco sentidos, llegando a donde nosotros no podemos. Son, por ejemplo, capaces de almacenar con gran precisión enormes cantidades de información, lo cual resulta imposible para nosotros.

Los sistemas microelectromecánicos (o MEMS) tienen una gran capacidad de detección. Gracias a la nanométrica (mecánica y electrónica moleculares) es posible capturar, incluso, fenómenos a nivel molecular, como olores o partículas de gas.

 

Sensores del Internet de las Cosas

Sensores del Internet de las Cosas. Fuente: Postscapes.

Hoy en día, conocer los varios tipos de sensores, sus características técnicas, sus precios y disponibilidad resulta esencial a la hora de diseñar un dispositivo IoT.